
Consultorio del infierno: Sexo anal
Samsara
Nota de Hieros Gamos: hemos recibido un montón de consultas para que nuestra querida Samsara haga su magia con sus conocimientos del tema. Como han sido tantas, vamos a ir repartiéndolas a lo largo de varias entradas. De todos modos, para esas dudas que aún no habéis formulado y que de seguro tenéis, podéis mandárnoslas a consultorio@devilbao.es y Samsara se ocupará de responderlas.
Mikel 19:
Siempre he oído que los hombres tenemos el punto g en la zona anal, y las mujeres dentro del coño. Sabiendo esto, cómo es que las mujeres pueden disfrutar del sexo anal? y lo hacen menos que un hombre?
Javier 28:
En el sexo anal, ¿cómo evitar el dolor?
Mario 29:
Un orgasmo masculino por frotamiento del punto p (prostático) incluye expulsión del semen siempre (corrida)?
Voy a responder estas tres preguntas juntas ya que todas tratan sobre el sexo anal.
El placer sexual no depende de puntos.
El placer sexual está en todo el cuerpo y, sobre todo, en el cerebro.
El hecho de tener puntos en unos sitios u otros se limita a que son zonas donde se concentran una gran cantidad de terminaciones nerviosas. Esto implica que vas a notar mucho más todo, ya sean caricias, golpes, cambios de temperatura, etc.
Normalmente hablamos del punto G masculino como el punto P o prostático. Podemos estimularlo a través del recto, pero también presionando el perineo, que es la zona que queda entre los testículos/vagina y el ano.
No puedo hablar de lo que siente un hombre cuando estimulas el punto P porque soy una mujer… Pero normalmente se compara con lo que experimentamos las mujeres cuando estimulamos el punto G. Sin embargo, debemos saber que hay una gran diferencia entre los genitales femeninos y los masculinos, aparte de lo evidente. En otro momento hablaré sobre esto porque me podría alargar muchísimo.
Eres mujer y no tienes punto P, ¿puedes disfrutar del sexo anal?, sí. ¿Por qué? Simplemente porque sí. Y si no te gusta, ¿por qué? También simplemente porque no. A cada persona le gusta lo que le gusta y ya está. ¿Puede una mujer disfrutar más del sexo anal que un hombre a pesar de no tener punto P? Claro que sí.
Aquí no se trata solo de lo que hacemos, también influye cómo lo hacemos, cómo lo recibimos, cómo lo vivimos, con quién lo hacemos, nuestras fantasías, la moral social que no se sale de la cabeza y que a veces nos chirría, influye el día que tenemos, y el día que tiene nuestro cuerpo que a veces va por libre, TODO.
Cuando se siente un orgasmo puede haber eyaculación, tanto femenina como masculina, pero no tienen por qué darse las dos cosas a la vez. Da igual si estás estimulando el punto P, el G, o lo que sea. Puede haber orgasmo sin eyaculación y eyaculación sin orgasmo. Algún hombre, al hablar del tema, me ha comentado que el orgasmo que siente es diferente, pero esto se refiere al placer, no a la eyaculación. A lo que voy es a que el placer es lo que sientes y la eyaculación es una manera que tiene de reaccionar el cuerpo, pero que no siempre va unido.
Respecto al dolor, la zona anal es sensible, eso está claro. Ya hemos hablado de que si en un sitio se acumulan terminaciones nerviosas, lo que sintamos ahí va a ser más intenso. Y a esto le sumamos que no tiene lubricación propia y que no es tan flexible como la vagina. Puedes liarla gorda…
Cada persona se lo monta como mejor le va, pero si quieres unos consejos para empezar, lo más importante es ir poco a poco y usar un lubricante específico. Existen lubricantes anales que llevan sustancias para evitar el dolor y la inflamación. Yo creo que el peligro de los lubricantes que duermen la zona es que puedes hacerte daño y no darte cuenta hasta que se pasa el efecto, pero lo ideal es que preguntes en una tienda y elijas a tu gusto.
Luego tienes que dilatar el ano gradualmente. También hay juguetes para ello pero puedes usar los dedos, incluso la lengua si te ves animado.
Tampoco hay que hacerlo todo el mismo día. Es un sitio que no miramos, no tocamos, del que no hablamos. Es un gran olvidado. Primero pasa y saluda. Si no os caéis bien tampoco hace falta que sigas con la relación. También puede haber límites. Igual le gusta que le lamas pero no te invita a entrar en casa… No hay nada obligatorio. También es posible que le pilles de mal humor. Puedes probar a ver si la semana que viene… O puede que sea agradecido y el primer día triunfáis.
Depende de cada uno, como en todo.
¡Espero haberos ayudado! Si se me ha pasado algo del tema no dudéis en preguntar.