
Querido compromiso
Gigi, La Faraona
En el infierno, un día cualquiera del presente mes, y de un año cercano.
Querido Compromiso:
Llevo meses intentando hablar contigo, conocerte, pero me resultas esquivo y huidizo.
Siempre he sido muy impaciente, impulsiva… Con los años he aprendido a tomar las cosas con más calma, aunque a veces no lo consigo. Hoy, bueno ya desde ayer, tengo esa sensación de tener que buscar una solución rápida… Algo para cambiar esta situación que me hace sentir derrotada, sin esperanza y que comienza a herir mi frágil autoestima. «Si quieres que algo cambie, empieza por hacer las cosas diferentes…» Me lo repito como un mantra… y ahí ando, en esa lucha, con mi cabeza hecha un lío. Poner fin a situaciones que no me hacen feliz, o mantenerme en mi espacio de confort. Pero yo no nací cobarde, nací peleona y ahora estoy disputando esa lucha en mi cabeza. ¿¿¿ Paciencia o directa a la zona de aprendizaje??? He ahí la cuestión. Lo peor de todo siempre es la incertidumbre. No saber a qué atenerse… Haces conjeturas, pero siempre se tiende a pensar lo que uno desea que pase. Las mujeres somos muy así, excusamos cualquier comportamiento aunque las señales sean claras… No tengo prisa por empezar una relación, ya te lo dije el primer día. Pero es fundamental conocerse. Así puedes saber si esa persona te puede llegar a hacer feliz, si te puedes llegar a enamorar… Mejor saberlo, yo no quiero cambiar a nadie, ni que nadie me cambie a mi. Las señales que recibo, sinceramente, son de desinterés total… Necesito saber si va a haber algo más entre nosotros, pues yo no me siento cómoda en esta situación.
Cuanto daño nos podemos hacer por no saber comunicarnos…
Me quedaré esperando a que vuelvas. Siempre dispuesta a intentarlo, a pecho descubierto y abierta en canal. No sé hacer las cosas de otra manera y aunque no pensaba escribirte más, no puedo quedarme con esto dentro. Hoy estoy mal. Y sinceramente, yo no lo merecía, porque siempre te he tratado con cariño y con respeto. Nunca le he hecho daño a nadie y mucho menos a ti. Creo que al menos merecía una respuesta. Fuera la que fuera, pero una respuesta. No entiendo esta forma de actuar. Ya me costó dejar de vernos, precisamente para evitar que me hicieras daño y mira, al final no he podido evitarlo…
Mucha suerte mi querido Compromiso.
P.D. Tú pierdes más que yo. Al final yo sólo a alguien a quien no le importaba. Sin embargo, tú pierdes a alguien que estaba dispuesto a amarte.